El Servicio Secreto de Estados Unidos, en colaboración con el Departamento de Policía Metropolitana de Washington D.C., ha iniciado una investigación tras el hallazgo de un posible artefacto explosivo en las cercanías de la Casa Blanca. Según informó el medio local ABC7, las autoridades fueron alertadas sobre la presencia de un objeto sospechoso este jueves, lo que desencadenó una rápida respuesta de seguridad en la zona.
De acuerdo con reportes preliminares, el incidente ha generado una fuerte movilización policial en el área, con el objetivo de garantizar la seguridad pública y determinar la naturaleza del objeto. Las autoridades han acordonado el perímetro cercano a la residencia presidencial mientras los equipos especializados realizan las indagaciones correspondientes. Hasta el momento, no se han revelado detalles específicos sobre el artefacto ni su ubicación exacta, y la investigación sigue en curso.
Este suceso se produce en un contexto de alta vigilancia en la capital estadounidense, tras incidentes previos que han elevado las medidas de seguridad en torno a la Casa Blanca. El pasado 9 de marzo, agentes del Servicio Secreto abatieron a un hombre armado cerca del mismo lugar, un evento que aún está bajo investigación por parte de la policía local. Aunque no hay indicios de que ambos casos estén relacionados, las autoridades han reforzado los protocolos de protección en la zona.
El Servicio Secreto y la policía de D.C. han instado a la población a mantenerse alejada del área afectada y a seguir las indicaciones oficiales mientras se esclarecen los hechos. Se espera que en las próximas horas se emita un comunicado oficial con más información sobre el desarrollo de la situación.