En una comparecencia televisiva transmitida este jueves, el presidente Nicolás Maduro salió al paso de los rumores sobre una supuesta incursión militar estadounidense en suelo venezolano. Sin confirmar ni desmentir explícitamente la ejecución de un ataque terrestre, el mandatario aseveró que la soberanía del país se mantiene resguardada gracias al despliegue de los cuerpos de seguridad.
Durante una entrevista exclusiva concedida al intelectual franco-español Ignacio Ramonet y difundida por la señal del canal estatal VTV, el jefe de Estado fue consultado directamente sobre el presunto incidente.
«El sistema defensivo nacional que combina la fuerza popular, militar, policial, ha garantizado y garantiza la integridad territorial, la paz del país y el uso y disfrute de todos nuestros territorios y nuestro pueblo está seguro y en paz», respondió Maduro.
Sobre los detalles específicos del supuesto ataque, el gobernante evitó profundizar en el momento, aunque dejó abierta la posibilidad de ofrecer más información próximamente, apuntando que «seguramente» podría hablar sobre el tema en «unos días».
Oferta de cooperación antidrogas a Washington
En medio de la escalada de tensiones, Maduro aprovechó el espacio para reiterar su disposición a negociar con la Casa Blanca, proponiendo nuevamente un «acuerdo de combate» contra el narcotráfico, pese al actual cerco militar que enfrenta su administración.
«Se lo hemos dicho a muchos de sus voceros, que si quieren conversar seriamente de un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos», declaró el Presidente.
Maduro defendió la gestión de su gobierno en esta materia, asegurando que Venezuela ha implementado un «modelo perfecto» de interdicción y control. En su argumentación, volvió a señalar a Colombia como el origen del problema de la cocaína en la región.
«Nosotros somos víctimas del narcotráfico colombiano. No de hoy, de décadas. Y hemos logrado, con nuestro modelo, controlar el impacto que el narcotráfico colombiano tuvo en Venezuela en tiempos pasados», sostuvo. Asimismo, recalcó el esfuerzo fiscal de la nación, indicando que su Ejecutivo destina miles de millones de «recursos» para blindar la seguridad en los más de 2.200 kilómetros de frontera compartida.
Máxima tensión en aguas del Caribe
El contexto de estas declaraciones es de alta volatilidad. Estados Unidos mantiene desde el pasado mes de agosto un robusto despliegue militar en el mar Caribe, próximo a las costas venezolanas. Mientras Washington justifica la operación como una lucha contra el tráfico de drogas, Caracas denuncia que se trata de un pretexto operativo para propiciar un cambio de régimen.
La relación bilateral se ha tensado aún más tras el anuncio del presidente Donald Trump de imponer un bloqueo a todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela, medida que ya se ha materializado con la confiscación de dos buques cargados con crudo venezolano en las últimas semanas.
Adicionalmente, el mandatario estadounidense afirmó el viernes pasado haber ejecutado un ataque contra una «gran instalación» en un muelle, aunque no especificó si dicha acción ocurrió dentro de la jurisdicción venezolana. Hasta la fecha, el Gobierno de Venezuela no ha emitido un pronunciamiento oficial directo sobre ese incidente en particular.
Con información de EFE.












