Este lunes, el economista Luis Vicente León aseguró que más allá de la solución estructural de los problemas de Venezuela, los datos y las dinámicas inmediatas permiten una lectura claramente positiva en el corto plazo, es decir que el país tendrá una rápida mejoría económica en el 2026.
«Más allá de los debates necesarios sobre el desarrollo de largo plazo y la solución estructural de los problemas del país, los datos y las dinámicas inmediatas permiten una lectura claramente positiva en el corto plazo«, escribió el economista en su red social X.
León explicó que un país que viene de una contracción tan profunda tiene una capacidad de rebote elevada y Venezuela llega a esta fase luego de una crisis en la que se destruyó cerca del setenta 75% del PIB, se atravesaron episodios severos de inflación y devaluación, se produjo una pérdida muy significativa del poder adquisitivo y se registró una caída sustancial de la producción petrolera.
«En términos económicos, el país estuvo a final del año pasado en una situación comparable a la de un paciente en terapia intensiva«, dijo.
Asimismo aseguró que el proceso de apertura que se está produciendo en el país permite anticipar una mejora rápida de la actividad económica, la sola liberación de mercados, la posibilidad de colocar el petróleo actual en destinos que pagan precios internacionales, la eliminación de restricciones operativas y una producción mucho más fluida permiten proyectar un aumento de ingresos de millardos de dólares este año, abriendo oportunidades y mejorando la calidad de vida de la población en el corto plazo.
Detalló que este impulso tiene efectos claros sobre la economía interna. «El consumo agregado podría crecer por encima del PIB, acompañado por una progresiva solución del ahogo financiero que ha limitado la actividad en los últimos años».
En ese contexto, indicó que la moneda, lejos de enfrentar una nueva fase de depreciación desordenada, podría iniciar un proceso de revaluación relativa, con un cierre gradual de la brecha cambiaria y una desaceleración de la inflación que se desbordó en los meses recientes, lo que se traduciría «en un incremento del ingreso laboral promedio medido en moneda extranjera y en una mejora tangible de la capacidad de compra de los hogares».
Sin embargo, aclaró que «nada de esto implica que los problemas estructurales hayan desaparecido ni que el camino hacia el desarrollo esté despejado», pero, destacó que «quedarse anclado únicamente en lo que aún no está resuelto no es la noticia central hoy».
«Frente a un país que estuvo tan cerca del colapso, la noticia relevante es que los signos son positivos, alentadores y abren una posibilidad real de mejora, que conviene entender, acompañar y consolidar», aseveró.
Hoy vale la pena poner el foco en una dimensión concreta del momento económico que atraviesa Venezuela. Más allá de los debates necesarios sobre el desarrollo de largo plazo y la solución estructural de los problemas del país, los datos y las dinámicas inmediatas permiten una…
— Luis Vicente Leon (@luisvicenteleon) January 19, 2026











