La información la dieron a conocer Catherine Moscat León, presidenta de We Can Fly Foundation, y Alejandro León, presidente y director de operaciones de 5 Star Jets, quienes explicaron que desde la primera semana del desastre se constituyó una misión de colaboradores enfocada en brindar atención inmediata a las comunidades más afectadas
«Para garantizar una respuesta eficiente, la misión estructuró su red logística con dos puntos clave: un centro de acopio y clasificación en Caracas y una base de operaciones en Los Corales, estado La Guaira. Desde allí, más de 25 voluntarios, liderizados por Diego Ovalles, Andrés Quijada, Miguel Quijada y Allyson Peppe coordinan diariamente la entrega directa de insumos en las comunidades más afectadas (…) un reconocimiento muy especial a nuestros voceros, supervisores y líderes de operaciones en Venezuela», dijo Catherine Moscat León.
Por otro lado, sobre el impacto de las operaciones aéreas, Alejandro León puntualizó que 5 Star Jets ha mantenido un despliegue constante para atender la emergencia: «Establecimos un puente aéreo desde el sur de la Florida que suma ya 20 vuelos humanitarios y más de 15 toneladas de ayuda. Nueve de estos vuelos se enfocaron prioritariamente en insumos médicos y medicinas, complementados con alimentos, equipos de búsqueda, artículos para bebés y tecnología para comunicaciones (…) a través de estas acciones hemos atendido directamente a más de 500 familias con alimentos, agua, medicamentos, ropa e insumos de higiene», afirmó.
Asimismo, explicó que, para contrarrestar los retrasos en la llegada de ayuda a zonas distantes, los equipos de voluntariado despliegan recorridos diurnos y nocturnos en las comunidades vulnerables adyacentes a los grandes centros de acopio.
Como parte del despliegue tecnológico de las primeras semanas, la misión incorporó la Snake Robot (Serpiente Robótica) en alianza con la Cruz Roja y la Carnegie Mellon University. Durante cinco días de operaciones en estructuras colapsadas, el dispositivo confirmó áreas despejadas, recuperó información para hallar a un sobreviviente y ubicó a cuatro personas fallecidas, optimizando las maniobras de rescate. La operación se apoyó simultáneamente en perros de búsqueda de alta precisión.
Salud mental y sostenibilidad a largo plazo
Conscientes de que la recuperación trasciende la reconstrucción física, We Can Fly Foundation y 5 Star Jets orientarán su próxima fase hacia la salud mental. En los próximos días se desplegará una cuarta jornada de atención emocional con la participación de más de 30 psicólogos voluntarios, enfocada en brindar contención y abordar el trauma de niños y adultos que sufrieron la pérdida de familiares, viviendas o sus medios de vida.
«Nuestra visión es mantener este programa de acompañamiento durante los próximos dos a tres años. La reconstrucción apenas comienza y las cicatrices emocionales requieren tanta atención como la infraestructura», explicó la representante de la fundación.
We Can Fly Foundation es una organización sin fines de lucro constituida en Estados Unidos por Catherine Moscat León, Alejandro León y Javier Salinas, cuyo origen responde a la vivencia personal de ser padres de un niño con autismo.
Aunque la fundación nació enfocada en niños con condiciones especiales y pacientes de cáncer, la tragedia en Venezuela transformó orgánicamente su infraestructura en una red de respuesta humanitaria.
Red de alianzas estratégicas
El sostenimiento de esta operación ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de 5 Star Jets en la gestión logística y aeronáutica, con el respaldo de empresas del sector como Air Ambulance Worldwide, Prime Jet, AMATS, y donantes privados en Estados Unidos y Venezuela. La organización otorgó un reconocimiento especial a la empresa de servicios terrestres JC Ground Support en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, cuyo personal continuó laborando extensas jornadas para desembarcar los vuelos de ayuda, aun cuando varios de sus trabajadores perdieron sus propias viviendas durante los sismos.











