Con la atención mensual de más de 800 personas, una nueva sede equipada con ecógrafo propio y alianzas estratégicas de alto impacto, la fundación consolida su labor ininterrumpida por el diagnóstico temprano y el bienestar integral de las pacientes oncológicas en el país.
En el marco del Mes de la Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, la asociación civil sin fines de lucro SenosAyuda conmemora dos décadas de labor ininterrumpida, consolidándose como un pilar fundamental en la prevención, diagnóstico temprano y acompañamiento a pacientes oncológicos en Venezuela. Fundada en el año 2006 por la visión y el compromiso de Bolivia Bocaranda, Beatriz Ottengo e Ingrid Borges, la institución celebra este vigésimo aniversario demostrando que la solidaridad y la acción conjunta pueden transformar realidades.
Hoy, 20 años después de su creación, SenosAyuda ha expandido significativamente su capacidad de respuesta, logrando atender a más de 800 personas mensualmente. Este crecimiento ha sido posible, en gran medida, gracias a la inauguración de una nueva sede en la urbanización El Bosque, municipio Chacao, la cual hoy en día es un espacio diseñado para brindar mayor confort y eficiencia. Estas instalaciones cuentan con tres consultorios totalmente equipados y la reciente incorporación de un ecógrafo propio, un avance tecnológico vital que ha permitido agilizar la realización de estudios por imágenes y optimizar los procesos de atención al paciente.
Todo el ecosistema de cuidado de la fundación está respaldado por una Junta Médica de excelencia, conformada por 40 especialistas de diversas áreas que orbitan en torno a la patología mamaria. Este equipo multidisciplinario garantiza que cada paciente y su familia reciban una atención integral, ética y humana en el momento en que mas lo necesitan.
EL PODER DE LAS ALIANZAS Y EL SECTOR PRIVADO
A lo largo de estas dos décadas, el financiamiento de la empresa privada y las alianzas comerciales han sido el motor que hace posible la sostenibilidad de SenosAyuda. El tejido de redes solidarias que se ha construido a lo largo de los años demuestra la importancia de la responsabilidad social empresarial en nuestro país. Gracias a este respaldo constante, la fundación no solo mantiene sus puertas abiertas, sino que continúa ampliando su alcance, rindiendo cuentas sobre los fondos recibidos y reiterando la rigurosidad de los procesos internos con los que se maneja la asociación civil.
Un claro ejemplo de esta evolución es la nueva alianza estratégica que actualmente se desarrolla con Panarosa, la primera unidad móvil de atención gineco-obstétrica para la mujer en situación de calle. Esta iniciativa permitirá ofrecer una atención verdaderamente integral a la mujer, abarcando no solo la salud mastológica, sino también la ginecológica, cerrando así el círculo del cuidado preventivo de poblaciones en situación de vulnerabilidad.














