Telefónica conoció el pasado viernes por la noche la sanción de 85 millones de dólares (80 millones de euros) impuesta por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por sobornar a funcionarios del régimen de Nicolás Maduro utilizando cuentas bancarias estadounidenses.
Una operativa con divisas para tratar de esquivar la devaluación de la moneda local, cuyos pagos se encubrían después mediante la compra a proveedores chinos de material a un precio superior al real.
Se trata de la mayor sanción impuesta por las autoridades norteamericanas a una empresa cotizada española y ya ha tenido consecuencias organizativas.
Según han confirmado fuentes próximas al caso, Telefónica ha destituido a Pedro Cortez, que era el consejero delegado de la filial venezolana cuando se produjeron los pagos de comisiones a miembros de la dictadura chavista.
Cortez fue el primer ejecutivo de Telefónica Venezuela entre 2012 y 2018, momento en el que José María Álvarezi-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica, lo promocionó a máximo responsable del negocio en Perú.
En 2023, fue designado director de estrategia de Hispam, que engloba los negocios en México, Chile, Argentina, Ecuador, Perú y Uruguay.; El ejecutivo terminó su relación con Telefónica el pasado verano.
Con información de El Confidencial












